Llega el verano y lo último que apetece es una taza humeante. Si tienes una cafetera de cápsulas tipo Keurig en casa, tienes una herramienta increíble para hacer café helado de nivel profesional sin complicaciones.
Contenido Principal:
- El secreto está en la dilución: El error número uno es preparar el café normal y echarle hielo; terminarás con agua con sabor a café. Para evitarlo, selecciona siempre el tamaño de taza más pequeño (6oz u 8oz) y, si tu máquina lo permite, activa la opción «Strong».
- Hielo de café: Un truco de experto es congelar café sobrante en cubiteras. Así, a medida que el hielo se derrite, tu bebida se vuelve más intensa en lugar de aguarse.
- El orden de los factores sí altera el producto: Llena un vaso grande con hielo hasta arriba. Añade primero el endulzante o sirope (vainilla o caramelo funcionan genial) y luego deja que el café caiga directamente sobre el hielo. La bajada brusca de temperatura sella los aromas.


